30 días de lecturas breves, ejercicios y momentos de pausa para atravesar una ruptura, un divorcio o un duelo — a tu propio ritmo, con 40 días para completarlos.
Este espacio te acompaña durante 30 días, pero no reemplaza a un profesional de la salud mental. Es un complemento, no un tratamiento. Si sientes que necesitas ayuda más allá de esto, habla con un psicólogo, médico o alguien de confianza.
Elegiremos juntos el programa que corresponde a tu situación y tu edad. Cada día tiene 2 o 3 actividades breves — lecturas, reflexiones, meditaciones o ejercicios — pensadas para no tomarte más de una hora. Puedes completar hasta 3 días en un mismo día: el programa está hecho para avanzar con calma, a tu ritmo.
Tu nombre completo y tu fecha de nacimiento nos sirven para identificarte, confirmar que eres mayor de edad y mostrarte el programa adecuado. Los guardamos de forma privada en tu cuenta y no los compartimos con nadie para fines de publicidad.
Inicia sesión para continuar tu acompañamiento donde lo dejaste.
Tu avance y tu acceso siguen igual. Solo cambia la contraseña con la que entras.
Elige la opción que más se acerque a lo que estás viviendo ahora. Podrás avanzar un día a la vez, sin prisa.
Revisa que todo esté correcto antes de empezar — el nombre, la edad y el programa que elegiste.
Total a pagar: $350 MXN (pago único, sin suscripción)
Al continuar al pago aceptas los términos y condiciones y la política de reembolsos. El pago se procesa de forma segura con Mercado Pago.
Dos ejercicios de escritura para los días en que quieras ir un poco más a fondo: uno te ayuda a decidir cómo quieres vivir de aquí en adelante y el otro a recordar las fuerzas que ya tienes. Puedes usarlos en cualquier momento, sin importar en qué día vayas.
Escúchalas al despertar o antes de dormir, en cualquier día del programa.
Las actividades de cada día te acompañan paso a paso a través de lo que estás viviendo. Pero hay momentos en los que no basta con atravesar el día: aparecen preguntas más grandes, como "¿y ahora qué quiero para mi vida?" o "¿de dónde voy a sacar fuerzas para esto?". Estas herramientas existen para esos momentos.
No son parte obligatoria del programa ni tienen respuestas correctas. Son un espacio para escribir con calma, a tu ritmo, y volver a leer lo que escribiste cuando lo necesites.
Cómo te pueden ayudar:
Un consejo: no tienes que llenar todo en un solo día. Escribe lo que te salga, guárdalo y regresa después a completarlo o a cambiarlo.
Después de una ruptura, divorcio o pérdida es normal sentir que perdiste el rumbo. Este ejercicio no es sobre "volver a tu vida de antes" — es sobre notar cómo quieres vivir de aquí en adelante.
Para qué sirve: cuando una relación o una persona importante se va, muchas decisiones que antes tomábamos "en pareja" o "pensando en esa persona" se quedan sin dirección. Tus valores —lo que de verdad te importa— siguen ahí, y pueden funcionar como una brújula: no te dicen a dónde llegar, pero sí hacia dónde caminar. Al escribirlos, las decisiones del día a día se vuelven un poco más claras.
Cómo hacerlo: responde cada pregunta pensando en la persona que quieres ser, no en lo que "deberías" hacer o en lo que otros esperan de ti. Frases cortas están bien. Al final elige solo una acción pequeña — mejor algo sencillo que sí vas a cumplir que algo grande que te abrume.
¿Qué tipo de persona quieres ser en tu vida profesional o de aprendizaje?
¿Cómo quieres relacionarte con la gente que te importa?
¿Cómo quieres disfrutar tu tiempo, tus pasatiempos, tu descanso?
¿Qué lugar quieres darle a tu cuerpo, tu mente, tu espiritualidad?
Elige una de las áreas de arriba: ¿qué acción pequeña puedes hacer esta semana que te acerque a esa forma de vivir?
Ya has pasado por dificultades antes de esta, y de alguna forma saliste adelante. Este ejercicio te ayuda a recuperar esos recursos para lo que estás viviendo ahora.
Para qué sirve: cuando estamos en medio del dolor, es fácil olvidar todo lo que ya hemos superado. Pero cada dificultad pasada te dejó algo: personas en las que puedes apoyarte, cosas que te ayudan a calmarte, formas de pensar que te dan consuelo. Este plan reúne todo eso en un solo lugar, para que lo tengas a la mano en los días difíciles.
Cómo hacerlo: piensa en un momento difícil que ya hayas atravesado —no tiene que ser parecido a este— y responde recordando cómo lo viviste. Si algún día te sientes sin salida, vuelve a leer tu plan y empieza por el paso que elegiste al final.
¿A quién recurriste en una dificultad pasada? ¿A quién puedes recurrir ahora?
¿Qué hiciste para manejar lo que sentías (caminar, escribir, música, respirar)?
¿Qué frase, aprendizaje o forma de ver las cosas te ayudó antes?
¿Qué hiciste activamente para mejorar la situación (pedir ayuda, informarte, planear)?
De todo lo anterior, ¿cuál es el paso más pequeño y alcanzable que puedes dar hoy?